Todos, en algún momento de nuestras vidas, hemos imaginado tener algún superpoder que nos permita salvar al mundo, lograr reconocimiento y hacer cosas geniales, como en las películas; poderes como la superfuerza, sentido arácnido o cualquier otro que nos sirviera para ayudar a las personas.

Pero si regresamos al mundo real, nos damos cuenta de que nadie puede tener superpoderes y podemos caer en la monotonía de aspirar a conseguir un trabajo estable para tener una casa, carro y un perrito que nos haga feliz, dejando atrás los sueños de ayudar a los demás.

En la actualidad, existe algo denominado “emprendimiento”, que es una actividad que nos permite ayudar a las personas y “salvar” al mundo que nos rodea por medio de ideas innovadoras que contribuyan a mejorar la vida de la gente a través de un producto o servicio. Esta actividad está a cargo de personas con “superpoderes” como el liderazgo y trabajo en equipo, habilidades como la responsabilidad, esfuerzo y dedicación, pero sobre todo pasión; todas estas destrezas les permiten alcanzar sus sueños y los de las personas que los rodean, eso sin contar que ayudan a la economía de su localidad, dan empleo y fomentan la competencia.

El emprendimiento es un gran impulso para aquellos que quieren formar una red de empresas que puedan mejorar a la sociedad en diferentes ámbitos, al ser la primera etapa de transformación, ya que una vez superada esta fase se convierten en “empresarios” capaces de tener varias empresas al adquirir mayores poderes como la experiencia, una visión para detectar oportunidades de negocio, capacidad de cambio y adaptación en el mercado, y la habilidad de realizar varias tareas a la vez. 

La última fase de transformación es convertirse en un “súper empresario” con la capacidad de formar una nueva empresa casi todos los días. Sus superpoderes le permiten llegar a todo el mundo por medio de sus productos o servicios, tienen los recursos para investigar nuevas formas de ayudar a las personas y sirven de inspiración para todos aquellos que quieren llegar a tener los mismos “superpoderes”.

Así que si eres un soñador que siempre ha querido salvar al mundo, puedes iniciar con formar un pequeño equipo que te ayude a emprender una idea de negocio, algo que permita mejorar la vida de las personas por medio de pequeñas cosas como un alimento, una prenda de vestir, un producto para el cuidado personal o hasta un dispositivo que encuentre las llaves de la casa; cualquier idea es buena mientras mejore algún aspecto de la vida de las personas. 

Una vez que lograron desarrollar su propuesta, es hora de salir a la calle y empezar a tocar puertas para que los conozcan. Por supuesto, no hay que olvidar que, como todo buen superhéroe, es necesario tener un maestro, alguien que los guíe por el mejor camino, que los motive y que los aconseje, pero sobre todo que les ayude a entender que el secreto para ser un “superhéroe” es confiar en uno mismo, rodearte de personas que te impulsen a siempre seguir adelante y mejorar día con día. 

Recuerda que si quieres lograr algo, tienes que trabajar constantemente para conseguirlo, que siempre van a existir “villanos” que se atraviesen en tu camino, pero que eso no significa que te vayan a vencer, porque tienes el coraje para cumplir tus sueños, las personas que quieres a tu lado para apoyarte y darte ánimos de seguir adelante, maestros que te den los mejores consejos, y tus ganas de cambiar al mundo, aunque sea una pequeña parte, pero es un cambio. 

Lic. Cristina Suazo
Docente/Emprendedora