Las relaciones toxicas son interacciones nocivas entre dos o más individuos, una persona toxica busca causa conflicto en el ambiente que le rodea y la no satisfacción propia podría llevarnos a participar en una relación de este tipo. Las relaciones existen para compartir, mejorar y producir, cuando una relación te quita más de lo que te da, te confunde o te provoca problemas quizá no sea la mejor manera de relacionarnos, la manera adecuada de hacerlo o la persona correcta.

-Hey, ¿Por qué te vas sin decir adiós?
-Tú me dijiste adiós desde que llegue, yo mantuve la esperanza para esperar un bienvenido, pero eso jamás pasó.
-Ósea que ¿es definitivo?
-sí, pero no te asustes ya pasará, esto ya estaba así, solo necesitaba palabras.
-¿me extrañarás?
-sin duda.
-¡entonces quédate!
-si me quedo dejo de ser yo para amarte a ti, si me quedo me duele más a mí que a ti, si me quedo solo hay adiós, ya murió la esperanza y déjame decirte que ayer leí un párrafo que decía así: «el amor implica trascendencia, implica respeto, crecimiento, compromiso y con el compromiso no me refiero a papeleos o cadenas, el compromiso de amar no es para cualquiera»
-y ¿eso que tiene que ver?
-Que yo no soy cualquiera, tan comprometida estoy con el amor que descubrí que tu significado de amor te funciona a ti pero me destruye a mí. No es que seas malo, yo tampoco lo soy, sin embargo, caminamos por significados diferentes, me voy y deseo que al irme, no vuelva por arrepentimiento sino por amor trascendental, y que si no regresó es porque tal vez, ya lo encontré, así que, Adiós

Un amor trascendental jamás destruirá, no resultará nocivo, ese amor virtuoso se encuentra cuando sabemos hacia dónde vamos, tenemos metas y objetivos pero sobre todo caminamos con buen corazón. BUSCANDO LO MEJOR DE MÍ, ENCONTRARE LO MEJOR DE TI.

La complejidad del cerebro humano es poderosa. El hombre actual busca una interacción toxica más que un amor trascendental ¿porque? Porque las relaciones de ahora buscan consumir a quienes la padecen. Los seres humanos sentimos por naturaleza, la vida da muchas vueltas y en algún momento podemos padecer o participar en una relación toxica.

El adolescente tiende a buscar este tipo de relaciones por diferentes causas, algunas de ellas pueden ser la inseguridad misma, un bajo autoestima encamina al chico a tomar malas decisiones. Otra parte importante podría ser el miedo al rechazo, cuando somos jóvenes queremos encajar en algún grupo y si esto no pasa tendemos a alterar nuestra personalidad para formar parte de él.

Otro aspecto a considerar en el joven es la falta de congruencia, pensamos y hacemos lo opuesto a ello, esto implica un problema y en varios casos soluciones no adecuadas. El tomar a la ligera las cosas nos hace caer en la falta de compromiso, eso dentro de una relación da un fruto podrido que finalmente nos causara un malestar y nos resultara toxico. Recordemos también que al producir una fruta descompuesta corre el riesgo de contaminar a las frutas de su alrededor.

Desde el punto de vista psicológico, quien no ha curado su patología busca alimentarla relacionándose con personas igualmente toxicas o de mayor gravedad. Hoy en día es muy común encontrarnos con muchos grupos patológicos e incluso pertenecer a uno de ellos, peor aún sentir orgullo de hacerlo, me parece importante resaltar que como padres buscamos generar lo mejor para nuestros hijos, quizá, no de la mejor manera pero si para su bienestar, como personas no sabemos educar solo recibimos conocimiento. Pero ese conocimiento se utiliza para actuar con sabiduría y virtud. Un médico sin ética no curaría a sus pacientes, eso no es positivo, eso es toxico y por ende es un problema.

Los padres fungimos con un papel muy importante y es que en la actualidad son más el número de divorcios que el de matrimonios estables, las generaciones buscan equidad pero no están dispuestas a ceder, las familias disfuncionales se propagan y esto funge como antecesor para que el joven busque una interacción más nociva que pacifica con el otro. La base de toda relación es el respeto, las nuevas parejas tienden a buscar menos compromiso, y con ello no me refiero a papeleos o matrimonio, sino con un compromiso mental, que involucre el respeto, deseo, satisfacción y comunicación con los otros. El ser humano tiene la gran capacidad de cambiar el mundo, pero no lo hace por ataduras sociales y mentales, sin embargo si puede, cambiar el suyo.

Un punto más a considerar y del cual muchas relaciones toxicas son dadas en la adolescencia es por problemáticas en casa, por asuntos que resolver de la infancia que aún nos siguen generando conflicto y por ello buscamos lo toxico para que sea más fácil, finalmente es la única manera que conocemos de vivir la vida.

En muchas ocasiones el adulto tiende a minimizar los problemas del adolescente porque es un niño, lo cual como tutores y responsables es un error, la adolescencia es una de las etapas de vida considerada por varios autores como S. Freud, Erik Erikson, Arminda Aberastury como la segunda oportunidad de arreglar los conflictos de la infancia y así entablar una etapa adulta más equilibrada. Cuando se conoce un poco sobre lo que atraviesa un adolescente se entiende otro poco su forma de ver el mundo.

La Adolescencia para Aberastury (1971) es patológica por naturaleza, existen demasiados cambios a nivel físico, emocional, personal y social, él adolescente es problemático (pp. 38) está generando nuevos conocimientos y tiene conflictos, un chico es rebelde pero debe encaminarse para formar un individuo que tenga metas, propósitos y objetivos claros para que busque el bien para sí mismo y el otro, que atraviese los conflictos intra e interpersonales de una manera estable, un adolescente necesita orientación debido a que es en esta etapa donde para Erikson (1989) se entabla la identidad (p. 172)

Las relaciones toxicas son violentas por naturaleza porque dañan la integridad de los chicos, es como suministrar un veneno lento que terminara esparciéndose, la violencia no necesariamente debe ser física para dañar a sí mismo o al otro.
Estamos en una época en donde las generaciones tienen cambios vulnerables, volubles e impulsivos, un ejemplo de ello es la edad en la que los jóvenes comienzan su actividad sexual sin una plena orientación. Existe mucho desconocimiento sobre el tema, ya no es tabú, ahora es práctica desmedida. A los adolescentes de ahora ya no les interesa cuidar su primera vez si no hacer de ella más de una.

Dejemos en claro que el amor no es práctica sexual, mucho menos lo es sin orientación, el amor implica el conocimiento de nuestro pensamiento y el cuerpo.
Se sabe que como adolescentes el organismo puede estar listo para la actividad sexual sin embargo el cerebro aún está creciendo, entonces el chico debería pregustarse más bien sí; ¿está listo para afrontar consecuencias si es que hubiese? O si prefiere esperar.
Y con esperar no me refiero a que llegue la chica o el chico ideal, sino la persona que nos haga sentir seguros y nos brinde estabilidad.

Si bien el amor se siente de diferente manera dependiendo de cada persona, pero tiene como características universales ser algo natural y positivo, no dañino y destructivo. Una relación que nos provoca más problemas ya sea interna o externamente nunca será saludable. El amor implica crecimiento, libertad, florece, fortalece, satisface e involucra, este sentimiento da un instinto de pertenencia; es instinto de vida.
Dentro del malestar de la cultura obra compuesta por Sigmund Freud (1930) menciona el balance que debe existir entre la pulsión de vida y muerte, cuando hay un vacío de amor se genera el desamor que implica lo toxico, lo negativo, lo que al humano le da una utilidad para someterlo a una víctima y un victimario, se despierta la pulsión de muerte más fuerte que nunca, esto hace referencia al lado bestial del humano, esa parte que como el ying y yang debe mantenerse en equilibrio de lo contrario generaría una catástrofe, (p. 67)

Cuando Freud habla del instinto de muerte se refiere a la parte negativa y toxica del hombre, a eso que nos hace actuar de manera insana que nos lleva a la enfermedad, por otro lado el instinto de vida se da en el momento del nacimiento y es alimentado con el amor.

Entonces ¿el desamor es toxico? Por supuesto, una carencia muy grande puede provocar un vacío que debe llenarse con algo, pongamos un ejemplo para darnos una idea muy específica de cómo pueden funcionar las personalidades no equilibradas en el amor, tenemos dos botes gigante que debemos llenar pero tenemos dos problemas; en uno hay agujeros y en otro ya no cabe más agua, así funciona una personalidad con un desbalance de amor, o es excesivo y asfixiante o carente y vacío, ambos resultan tóxicos y lo ideal es solucionar el problema de raíz.

¿A qué quiero llegar con esto? A que el problema de lo toxico es subjetivo, cada persona contamina por una causa diferente o se deja contaminar por otra. Cada individuo tiene su propia historia de vida, sus motivos y la forma distinta de percibir el mundo, sin embargo, como sujeto, el adolescente debe tomar consciencia, entender que haciendo daño o padeciéndolo no va a lograr nada para sí mismo, las cosas negativas implican ignorancia y me parece importante reconocer que los chicos de ahora tienen la capacidad de comprender lo que quieran, el detalle esta nuevamente en tomar las cosas a la ligera.

Tomemos en cuenta que las relaciones toxicas no solo se generan en las relaciones íntimas, también se externalizan con el medio, es decir, amigos o personas cercanas, incluso en el propio ambiente existen personas que no comparten la visión del adolescente toxico y por ende no causan empatía con él, lo que si se debe tener en cuenta es que La persona toxica siempre va a buscar generar descontrol dentro del medio en que se encuentre.

La consciencia de generar un vínculo solido debería prevalecer en el adolescente, porque esto da un instinto de pertenencia y genera una identidad estable. El tener una relación donde no te sientes valorado(a) no significa que no lo seas, el tener un amigo con beneficios es sano hasta donde te sientas feliz y pleno, generalmente cuando no se tiene una relación de noviazgo alguno de los dos termina sintiendo más, el pertenecer a una relación de muchas no implica nivel de confianza, por lo tanto es inestable y toxica.

Me parece importante mencionar que el amor implica dar sin recibir, pero esto no significa solo dar, dar, y dar y solo obtener partes, cuando dos personas se aman comprende que lo importante no es dar sino estar, mas no esperar. Que deben comunicarse porque finalmente son dos personas que aunque compartan gustos piensan diferente, son dos mundos que se unen para ayudarse a crecer y mejorar. Cuando amas haces el mejor equipo del mundo dentro de sus mundos, te involucras y respetas, no emites juicios, escuchas y tomas decisiones, que si, en muchas ocasiones no son las que queremos pero si las correctas.

OPINION Y CONSEJOS

Los ambientes o relaciones toxicas pueden estar en cualquier parte, como adolescentes y por la etapa en la que están es muy común y frecuente relacionarse con personas toxicas, es una edad muy vulnerable, en la que por muchas razones podemos formar parte de una de ellas. Generalmente la mayoría de nosotros pasamos o estamos atravesando por una relación toxica, ya sea intima, laboral, social, etc.

Una relación toxica esta generada por la dependencia de un uno con un otro, es decir, si seguimos ahí sabiendo que nos hace daño es porque de cierta manera lo necesitamos por alguna dependencia emocional, es importante que ante esto alguna de las personas cercanas se dé cuenta y ayuden a la persona que atraviesa por este caso.

Las relaciones toxicas generan vacíos existenciales por parte de quien las practica o se somete a ellas, el termino toxico implica veneno, malestar, no genera motivación y conduce a la confusión. Hay que tener presentes que cuando participamos en una relación toxica es por algún problema actual o antecesor, esto puede variar dependiendo de la persona, su historia de vida y conductas generadas.

El no darse cuenta que pertenecemos a una elación toxica podría generar mayor confusión y conflictos tanto dentro de la personalidad del individuo como el contexto que le rodea, es decir, si una persona atraviesa por este tipo de interacción puede tener constantes problemas en casa, con amigos, pareja, etc.

En la adolescencia es importante generar un buen vinculo de amistades, si este es sólido el mismo te motivara a buscar ayuda si te encuentras pasando por esto, por el contrario si es un grupo toxico buscara crear un ambiente más tenso y conflictivo en donde la salida no será positiva.

El comunicarse con alguien de confianza, ya sean padres o personas cercanas puede prevenir el paso de estas relaciones destructivas.
El adolescente debe tomar las cosas con calma, la impulsividad no genera bienestar, en muchas ocasiones hacemos cosas de las cuales nos arrepentimos ¿para que arrepentirse si se puede evitar? Claro, todos cometemos errores pero cuando son constantes y dañamos o nos dañan estamos hablando de un problema.

Los problemas son parte de la vida, pasan de forma cotidiana, unos están dentro de las posibilidades de la solución, otros definitivamente no nos corresponden, solo se trata de no crear más, ni dañar a mas, sino de crear y cultivar la creatividad para resolver problemas de manera sana, constructiva, formadora de personas que creen una cura para “lo toxico”.

No se trata de que el chico se preocupe o mortifique por todo, que viva con miedo, sino de que experimente con conocimiento y precaución, porque prever es mejor que solucionar. Y esto se lograr con la congruencia, con el saber y con la práctica positiva. Lo principal que debes realizar como joven es tomar en cuenta que la principal relación que se debe mantenerse en equilibrio y armonía es la propia. Cuando vislumbramos nuestro panorama trabajamos por ello, ayudamos al otro y este lo hace en sincronía, caminamos juntos y crecemos propios.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

* Freud, Sigmund (1930) “El Malestar de la Cultura” España; Alianza p. 67

* n. s. DiCaprio (1989) “Teorías de la Personalidad” El modelo ego social. Erikson. México; McGraw-Hill p. 172

* Aberastury, Arminda (1971) “La Adolescencia Normal” Buenos Aires; Paidós PP. 38

Autor:
L.P.E. Paola Marysol Cardona Reséndiz
Preparatoria Interamericana